El abuso sexual infantil (ASI) es cualquier acto de naturaleza sexual impuesto a una niña, niño o adolescente por un adulto o por otra persona con mayor poder, edad o desarrollo. Puede ocurrir mediante engaños, manipulación, amenazas, coerción o aprovechándose de la confianza del menor, quien no tiene la capacidad para comprender, consentir o detener la situación.
El abuso sexual infantil no siempre implica contacto físico. Puede incluir:
Las cifras muestran que el abuso sexual infantil es un problema de salud pública y de derechos humanos en el país:
Los docentes desempeñan un papel fundamental porque pueden:
La prevención, la detección oportuna y la intervención adecuada pueden marcar una diferencia significativa en la protección y recuperación de niñas, niños y adolescentes.
🟢 Escuchar con calma
🟢 Creerle y validar sus emociones
🟢 Brindar seguridad
🟢 Activar el protocolo escolar
❌ Investigar o interrogar al niño.
❌ Prometer guardar el secreto.
❌ Confrontar al presunto agresor.
❌ Juzgar, culpar o cuestionar el relato.
❌ Compartir la información con personas ajenas al caso.
«Un docente puede cambiar la vida de un niño cuando escucha con empatía, actúa con responsabilidad y activa la ruta de protección adecuada. Su papel no es investigar, sino proteger y acompañar.»